Actividad gremial|Revista de CRA

Ateneo Gualeguaychú: 25 años de compromiso y participación

El ateneo de la Sociedad Rural de Gualeguaychú fue el primero en crearse en Entre Ríos. Su presidente, Brian Ortegoza, repasa su historia.

 En diciembre de 1991 se fundó el ateneo Sociedad Rural de Gualeguaychú, a través de un grupo de jóvenes que tenían un objetivo bien claro: formar dirigentes rurales y sumarse de manera activa a las actividades que se realizaban en la institución. Buscaban comprometerse en la transformación de la realidad y aprender de los dirigentes responsables de aquella noble tarea. Fue el primer ateneo en fundarse en Entre Ríos.

Tras años de altibajos en cuanto a actividad, en el año 2008 Liliana Bacigalupo, quien fuera su primera presidente, propone la idea de refundar el ateneo. Tras el Congreso Nacional de Jóvenes Rurales que se realizó en la ciudad de Córdoba, se llevó a cabo el “1º Encuentro de Jóvenes Rurales de la Provincia de Entre Ríos” en Gualeguaychú, que dio pie definitivo al resurgimiento del ateneo junto a Fernanda Cafferatta y Tommy Fogg, ambos miembros de la Comisión directiva.

De aquellos momentos fundacionales hasta hoy mucha agua corrió y así lo analiza el presidente actual del ateneo Brian Ortegoza. “Los jóvenes de ayer, como los de hoy, y en particular aquellos que tenemos un vínculo con algún sector productivo, nos caracterizamos por tener muy presentes los valores del esfuerzo, del sacrificio y del trabajo como una inversión a futuro, sin olvidarnos de los valores humanitarios que nos hacen ser solidarios, responsables e interesados en ayudar al que tenemos al lado”.

De acuerdo con Ortegoza, con el devenir del conflicto de la 125 “los jóvenes volvimos a sentir el espíritu de la responsabilidad de tener que reafirmar nuestro compromiso y participación, y vimos la necesidad de fortalecer el ateneo y darle un nuevo valor: el del lugar donde capacitarnos y prepararnos para los nuevos tiempos y las reglas actuales”.

“En la gran familia de ateneos CRA compartimos los mismos ideales y forjamos vínculos de comunicación y compañerismo con los ateneos de la extensa red del todo el país”. Los principales objetivos del ateneo de la Sociedad Rural de Gualeguaychú giran en torno a transmitir a otros jóvenes el rol y la importancia del sector agropecuario; la idiosincrasia del hombre, la mujer y los jóvenes del campo; formar íntegramente los valores de la persona, resaltando el trabajo en equipo y el respeto mutuo, y acompañar a la Sociedad Rural en su acción gremial para aprender a desempeñarnos como futuros dirigentes del sector. Para ello los jóvenes se vinculan, conectan y establecen relaciones con otras organizaciones juveniles que integran la comunidad, y se capacitan a través de charlas, seminarios y congresos para formarse como personas y futuros dirigentes.

Desde el ateneo buscan demostrar que “campo-ciudad” es un eje que trabaja en forma hermanada y no se puede concebir por separado. “Debemos cruzar las tranqueras y volcarnos hacia la participación ciudadana”, afirmó Ortegoza. Siguiendo al presidente, les toca vivir “en una sociedad llena de incertidumbre, sumamente individualista y consumista que muchas veces desmotiva”. En este sentido, destacó que gracias a aquella semilla que se planto en 1991 el ateneo ha podido sobrevivir y contagiar a nuevos jóvenes a sumarse al movimiento.

“Desde aquel resurgimiento, el ateneo no ha parado de participar arduamente en las distintas actividades locales, provinciales y nacionales, dando cada día lo mejor de nuestra fuerza y nuestro espíritu lleno de esperanzas y con la convicción de que los jóvenes no sólo somos el futuro sino que somos el presente”, advirtió. Siguiendo esa línea, los ateneístas consideran que tienen el deber de realizar acciones para mejorar la calidad de vida del prójimo, “teniendo la certeza de que con trabajo, constancia y participación en actividades que beneficien a la sociedad en su conjunto llegaremos a fortalecer nuestra región, generando una sociedad más equitativa y con mayor dignidad”.

Ortegoza ponderó los valores de solidaridad, cooperativismo, respeto, trabajo y educación. “Por esto y por muchos motivos más es que los miembros que conformamos actualmente el ateneo estamos orgullosos de pertenecer a dicho movimiento y nos sentimos sumamente agradecidos de todos los dirigentes que durante estos 25 años han apostado por la formación de los jóvenes”, concluyó. Es su deseo que los jóvenes sigan participando y comprometiéndose desde el lugar que les toque. “Los invitamos a sumarse a nuestro grupo, que está abierto a todos los que quieran participar, tengan o no relación con la ruralidad”. Ya pasaron 25 y van por muchos años más.