Actividad gremial|Revista de CRA

“En la Patagonia está todo por hacerse”

Ignacio García Diez, presidente del Ateneo de la Sociedad Rural de Esquel, cuenta cómo busca consolidarse en red rompiendo las barreras de las distancias.

 El leitmotiv de la red de Ateneos de CRA es formar futuros dirigentes rurales, que los jóvenes ateneístas crezcan y lleguen a ocupar posiciones en el escenario gremial del agro. Pero en este caso, el médico veterinario Ignacio García Diez hizo el camino contrario: como vocal en la Sociedad Rural de Esquel decidió crear el ateneo en marzo de 2015, inspirado en la visita de otros jóvenes ateneístas de Villaguay y Bahía Blanca.

“Tomé las riendas y lo armé”, expresó García Diez, que contó con el gran desafío de achicar distancias en el Sur. Así y todo se animó: “El disparador fue la visita de unos chicos de los ateneos de Villaguay y de Bahía Blanca que nos dieron una pequeña charla sobre los ateneos, cómo funcionan y qué implica la amplitud federal de la red de jóvenes en todo el país”.

“Actualmente somos 15 jóvenes y buscamos perfiles de distintos sectores, que no sólo pertenezcan al campo. Queremos vencer prejuicios y acercar nuestra sociedad rural a la comunidad”, aseguró García Diez. “También buscamos reforzar la ruralidad dentro del campo, ya que hay gente que trabaja en el campo que nunca se acercó a la Rural”.

En el ateneo hacen reuniones periódicas y leen las noticias relacionadas con el campo para estar informados. Organizan rifas, asados, traman la estrategia de armado de los stands en las exposiciones, hacen viajes e invitan a especialistas para dar charlas. “El grupo ya está afianzado”, aseguró García Diez.

“Es importante que los jóvenes participen para acercar posiciones y vencer prejuicios que existen en relación con el campo y la ciudad, e interiormente para intercambiar opiniones y trabajar en equipo”, subrayó el ateneísta, quien no deja de lado los obstáculos por las grandes distancias y la necesidad de construir vínculos para no perder cercanía. Para ello los jóvenes de Esquel trabajaron en diagramar una red que los contenga: “No hay competencia sino cooperación, solidaridad y una renovación permanente de los jóvenes”. En este sentido expresó que más allá de las distancias, ven a “CRA como una entidad muy fuerte que nos representa a nivel federal al vincularnos con otras rurales”.

Las ovejas y las vacas: dos realidades

Actualmente, en la precordillera están atravesando una gran sequía que afecta de manera considerable a los productores. “La Patagonia es la oveja y la vaca”, sentencia el ateneísta. Pero la ganadería ovina tiene varias contras. De acuerdo con García Diez, “el abigeato es una gran problemática, y la sequía impacta mucho más fuerte en un campo de secano que en los campos de valle, y la oveja está saliendo de esos lugares”. Una cuestión a tener en cuenta según el ateneísta son las retenciones a la lana y el tipo de cambio bajo, que fueron destruyendo la actividad junto a una mano de obra cara y un mercado de lana volátil.

Otro de los puntos que señaló es la falta de comunicaciones y los malos caminos, que hacen que la gente vaya perdiendo su oficio en los campos y vuelva al pueblo. “Los campos quedan abandonados y es muy difícil que vuelvan a arrancar”.

En este contexto los productores ovinos sostienen que no consiguen personal para trabajar en la tierra. “Hay mucha migración de gente que se fue al pueblo y en esto los planes sociales juegan en contra. Los hijos de esas personas no conocen lo que es el trabajo en el campo”.

La ganadería bovina, en cambio, es mucho más estable y va en crecimiento. “Hay pocos campos aptos para la bovina, y esos pocos están tratando de cambiar la oveja por la vaca porque el mercado es más estable y la carne bovina tiene buenos precios”, afirmó García Diez. “Hay un buen polo genético en la zona y el consumo de vaca se está incrementando en deterioro del consumo de oveja”. En ese sentido destacó que “los mejores campos, que tienen la posibilidad de cambiar a vaca, son campos que con algo de tecnificación se los puede sacar adelante. El agua está cerca y tienen otro tipo de pasturas”.

A la hora de señalar las prioridades que necesita la región, el presidente del Ateneo de la Sociedad de Esquel señaló que primero hay que mejorar la comunicación y contar con buenos caminos: “Eso es imprescindible”, aseguró. En segundo término, destacó la necesidad de formar un producto que no sea estacional: una alternativa a la lana que puede ser la carne de oveja. Por último, recalcó como fundamental la concientización del manejo de pastizales: “Está todo por hacerse”. Siguiendo esta línea, para el joven “el agua está muy cerca para perforar. Falta decisión política y definir hacia dónde vamos, qué ganadería queremos. Muchas veces han hablado de subsidios, pero termina siendo un paliativo que no saca el problema de raíz”.

Sin distancias que los terminen de alejar aún más, los ateneístas de Esquel trabajan en el futuro y en una estrategia de reorganización productiva de la Patagonia.