Revista de CRA

"Las retenciones son un impuesto retrógrado"

Juan Carlos Goya, vicepresidente 3° de CRA, explicó el daño que hace dicho impuesto a la producción y destacó el potencial de la producción lanera en la Patagonia.

¿Cuál es la realidad de la producción lanera de Chubut?

La provincia está saliendo de una situación de crisis que la tuvo aquejada en los últimos años y le costó una baja en el stock de ovinos. En las últimas dos zafras, el precio internacional de la lana subió muy fuertemente y está en uno de los niveles récord de la historia de la producción lanera. Actualmente, el 92 % de la lana que se produce se exporta, por lo tanto, el panorama es sumamente alentador. Tenemos expectativa de que el mercado siga sostenido en cuanto al nivel de demanda y de precio.

¿Cuál es el precio actual de la lana?

Es muy complejo definir un precio para la lana, porque varía de acuerdo a la finura. Hay un margen de mucha distancia entre las lanas más finas a las lanas más gruesas. Una lana promedio podría estar hoy en 8 o 9 dólares. El mercado más importante siempre ha sido China, y para las lanas más finas, países donde la moda es una industria fuerte como, por ejemplo, Italia. En la provincia de Chubut la presencia de Merino es la más importante; en Santa Cruz, las de Corriedale. Del total que se exporta, alrededor del 60, 70 % va a China.

¿Qué capacidad de producción tiene Chubut?

Los productores después de haber estado muy mal han quedado en una situación baja de stock. Hay que recuperar los niveles de producción que había unos años atrás. Esto se va a dar en un proceso más lento porque hay que repoblar de ovejas. Hay zonas de la provincia que como consecuencia de los años anteriores han quedado deshabitadas o con los campos abandonados. Y el Gobierno de la provincia está en una situación sumamente compleja desde el punto de vista político, institucional y económico. Actualmente, son todos esfuerzos individuales del sector privado que cuenta con una herramienta de financiación que es la Ley Ovina. Esta ley permite el acceso a crédito para la inversión en algunos casos de productores que quieren cambiar su escala o hacer alguna inversión de infraestructura.

¿Cómo se encuentran las demás producciones de la provincia?

Es importante la producción bovina. Ha tenido, relativamente, precios estables y viene creciendo como consecuencia de las dificultades que tenía la producción de lana. Manejamos, sobre todo, las razas Hereford y Aberdeen Angus.

La fruticultura, por su parte, se realiza en algunos lugares muy puntuales, y es muy distinta a la de Río Negro. En Chubut la producción frutícola tiene que ver con mercados más especializados, como la cereza. Además, está apareciendo como una industria innovadora y va tomando impulso la producción de vinos de zonas frías. Es una actividad que seguramente va a tener en el futuro mayor desarrollo. Ese tipo de fruticultura nos favorece mucho porque algo va al mercado interno y otro tanto se exporta.

¿Cómo ve actualmente las políticas del gobierno nacional para el sector?

El Gobierno, cuando asumió, tomó algunas decisiones que fueron importantes para el sector agropecuario, como la quita de retenciones o el sinceramiento del tipo de cambio. A su vez, un diálogo más efectivo, concreto y una mejor relación personal con el sector. Sin embargo, en el transcurso de estos dos años, políticas claras para la Patagonia relacionadas con la mejora sustancial de la calidad de vida de sus productores, no hemos tenido. Lo venimos reclamando hace muchos años y no hemos encontrado respuesta. Es una lástima porque la gente más joven no quiere estar en el campo por los bajos niveles de calidad de vida. Estamos desconectados, lejos, con pocos caminos y malos y no tenemos teléfono. Esas cosas que hoy forman parte del mundo moderno, la Patagonia tiene que resignarlas.

¿Cómo se encuentran los caminos rurales?

El pésimo estado de los caminos rurales es común a todas las provincias del país. Están muy mal y, cuando las provincias están mal económicamente, no tienen los recursos para disponer de maquinaria. Nosotros en Chubut tenemos inviernos muy crudos o mucha lluvia, lo que hace que se rompan todos los caminos internos y no hay con qué repararlos. Puedo afirmar que las rutas troncales de Chubut son las más deterioradas de la región patagónica. Somos muy pocos habitantes viviendo en un tercio de la superficie total del país y tenemos grandes distancias entre ciudades y una muy marcada diferencia de calidad de vida con el resto.

¿Cuál es su opinión respecto de las retenciones?

Siempre han sido un pésimo impuesto y han marcado con claridad manifiesta que deterioraron aquellas producciones que las sufrieron. Nosotros tuvimos años de retenciones a la lana de alrededor del 10 % y hemos visto los efectos negativos que han tenido en la producción. Cuando se quitaron, volvimos a tener niveles de producción y de exportación que hace tiempo no veíamos. El Estado a veces busca un recurso financiero-económico con las retenciones porque son rápidas de percibir, pero no se mide el daño que hace un impuesto de los más retrógrados que tiene el sistema recaudatorio de cualquier país.

¿Cómo impacta la suba del dólar en el sector?

Es un mensaje engañoso. Cuando decimos que sube el tipo de cambio, no estamos diciendo que a la par sube todo el resto de los costos; suben los combustibles y los patagónicos nos asistimos con productos que vienen del resto del país y son transportados en camión, por lo tanto, nuestros fletes se encarecen y toda la mercadería se encarece. Por otra parte, el proceso inflacionario que eso genera lleva a que tengamos una discusión salarial permanente, lo que impacta en los costos de producción. Una producción de lana tiene entre el 45 y el 50 % de mano de obra como costo más importante. Los costos en la producción tienen una incidencia muy fuerte cuando hay un proceso inflacionario y este corrimiento de la economía detrás de la suba del dólar.

¿Qué opinión le merece CRA?

Pertenezco a la entidad de toda la vida; tengo más de 35 años de actividad gremial, pertenezco a la Sociedad Rural de Esquel. Lo que me gusta de CRA es que mediante el sistema de representación federal que tiene, una persona que nace gremialmente en una Rural muy pequeña del interior del país puede formar parte de la dirigencia nacional gracias a las posibilidades que otorga. La entidad tiene una permanente mirada hacia el interior. El interior tiene una voz en la representación gremial de Buenos Aires que es donde se toman las decisiones políticas habitualmente. Nos permite llegar y ser escuchados de igual a igual. Ese es nuestro diferencial.