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Cómo se encuentra la producción de cebada

Un informe analiza el panorama internacional y nacional. Además brinda recomendaciones para el cultivo.

Para cebada, si bien la estimación de producción mundial ha disminuido, la misma sigue siendo superior al promedio de las últimas diez campañas. Esto como consecuencia de una mayor área de siembra y buenas expectativas de rinde, principalmente en Europa. Canadá ha sembrado un poco más tarde de lo habitual, pero se espera que la pérdida de rinde se vea compensada con una mayor superficie de siembra.

En el mercado argentino, con la siembra de cebada comenzada y entrando en su período de máxima actividad en todas las regiones, se estima que el área sembrada se ubicaría en alrededor de 1 millón de hectáreas, superficie similar a la del año anterior.

Para la campaña 2018-19 se han presentado declaraciones juradas de exportación por 1,06 millones de toneladas de cebada cervecera y 1,74 millones de toneladas de cebada forrajera, de las cuales al 15 de mayo pasado se exportaron 780 mil toneladas de cervecera y la totalidad de la forrajera declarada (Datos de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios de la Secretaría de Agroindustria). Los datos mencionados anteriormente indican que queda un remanente estimado de entre 0,4 y 0,7 M de toneladas.

Es importante lograr un buen número de espigas en cebada, componente principal para generar rendimiento. Por eso es muy clave la adecuada densidad y profundidad de siembra del lote y la buena calidad de semilla, la historia de herbicidas residuales aplicados en los cultivos anteriores y en el barbecho.

Recordar la importancia de la pureza varietal, fundamentalmente si el destino de la cosecha será la comercialización como cebada cervecera. Si el destino es éste último tener en cuenta, al momento de seleccionar la variedad, las posibilidades de comercialización como cebada cervecera de la variedad elegida. Se recomienda el análisis previo de la semilla respecto a su cualidad de germinación y sanidad. En base a los resultados, realizar una correcta elección del curasemilla a utilizar.

Para el logro de un buen cultivo es fundamental una correcta fertilización de base, de acuerdo a los resultados del análisis de suelo, que permitan una buena implantación y correcto desarrollo inicial del cultivo, así como también planificar desde el inicio el plan de fertilización que se aplicará en el cultivo para lograr rindes satisfactorios con la calidad adecuada.