AgroNoticias
REUNION EN EL CONGRESO

El campo asegura que no le cierran las cuentas

La polémica entre el Gobierno y el campo sobre el daño que provocó la última sequía pasó ayer a segundo plano. Sin sutilezas, en el Congreso, los dirigentes rurales manifestaron que el principal impacto del fenómeno climático fue que dejó al desnudo la débil situación macroeconómica de ese sector productivo. Esto es: resentida la cosecha, en la Mesa de Enlace ya se comenzó a hablar del tipo de cambio, la suba de costos y el nivel de las retenciones.

La jornada “La sequía: el problema que no quieren ver”, convocada por diputados ligados al sector, como Juan Casaña y Jorge Chemes, reunió a los titulares de la Rural, Hugo Luis Biolcati; de CRA, Rubén Ferrero; y de Coninagro, Carlos Garetto. Con bemoles, los tres dijeron lo mismo que viene argumentando Eduardo Buzzi, de la FAA, llamativamente ausente: que las cuentas del agro ya no cierran como antes por una combinación de altas retenciones y tipo de cambio retrasado.

Tras revisar los números de pérdida provocados por la sequía (por caso, calculó que los rendimientos de la soja caerán 20,7% ), el economista de AACREA, Ricardo Negri, abonó esta lectura. Añadió que los costos agrícolas en dólares se duplicaron desde 2005. Y reveló que por las distorsiones en el mercado de granos, la retención efectiva sobre el maíz no son del 20%, como marca la ley, sino del 38%.

“La discusión no es si la sequía produjo más o menos pérdida. La sequía ha sido detonante de una serie de condimentos que nos llevan a una situación complicada”, sostuvo Garetto, reavivando la puja por la renta agrícola.

Y es que la conclusión es que, pese a que ahora llueve, la sequía dejó mal parados a muchos productores a los que las cuentas no les cerrarán este año. La pulseada ahora es ver si el Estado libera recursos para socorrerlos y alivia su carga tributaria. “En este momento las retenciones deben ser modificadas; son una herramienta de política económica que no debe ser permanente”, se sinceró el titular de CARBAP, Alberto Frola