Apuestan a la industria citrÃcola en Corrientes con una fábrica de jugos que creará 300 empleos directos
Con una inversión de US$ 10 millones, abrió sus puertas la Cooperativa Transformadora, Industrializadora, Comercializadora CitrÃcola de Mocoretá (TICCIM). Los detalles.
Esta semana abrió sus puertas en Corrientes la fábrica de jugos de la Cooperativa Transformadora, Industrializadora, Comercializadora CitrÃcola de Mocoretá (TICCIM).
Se trata de una fuerte apuesta público privada, que demandó una inversión de US$ 10 millones y que creará 300 empleos directos en la provincia. En tanto, representa un paso adelante para la citricultura local, que se posiciona en tercer lugar en relación a Tucumán y Entre RÃos.
El predio está instalado en la AutovÃa 14, y su puesta en marcha contó con la presencia del gobernador, Gustavo Valdés; el intendente de Mocoretá, Henry Fick y el senador Ricardo Colombi, además del presidente y vice de la cooperativa, Fabio Lovatto y Eduardo Cometti.
"Esta tremenda planta de jugo es la más moderna de la Argentina", expresó Valdés durante la inauguración, y aseguró que el lugar "concentra la mayor tecnologÃa y a la vez da una gran capacidad industrial".
En ese marco, el gobernador hizo especial hincapié en la apuesta a la industrialización y afirmó que desde su gestión buscan "crecer mucho más". "No digo como el nivel de Tucumán, pero tenemos un nivel parecido y apostamos a recuperar toda esa fuerza que tenÃa la citricultura en Corrientes", lanzó.
Además, destacó las posibilidades de ampliar los mercados en el exterior para el jugo correntino. "El acuerdo con la Unión Europea nos va a permitir tener un buen producto. Nuestros jugos se exportan al mundo, agregando valor a toda la cadena y permitiendo tener mejores precios", sostuvo.
UN PLAN A LARGO PLAZO
Desde la cooperativa recordaron que el proyecto se inició hace 10 años, y el proceso de creación de la planta contó con tres etapas. La primera, se hizo con el aporte de los socios sumados a los Aportes No Reintegrables (ANR) de la provincia. Ahà se hicieron los movimientos de suelo y se armó la primera nave.
En una segunda instancia, se formó un fideicomiso con el gobierno para armar la fábrica. En ese momento, lo que la cooperativa tenÃa de capital lo traspasó al fideicomiso, y el Estado Provincial invirtió lo restante.
En la última parte, se realizó la obra civil, parte de la nave, las cámaras, la compra del equipo de frÃo y las máquinas españolas que extraen jugos.
"Queremos que nuestro jugo represente a toda la provincia, vamos a apostar a la cantidad, pero sobre todo a la calidad", remarcó el presidente de la cooperativa.