Argentina endurece el control marÃtimo y avanza contra la pesca ilegal
Con un nuevo protocolo que ya está en vigencia, el Estado refuerza la vigilancia sobre la Zona Económica Exclusiva y establece presunciones claras de pesca ilegal para proteger los recursos marinos y la soberanÃa nacional.
Argentina busca tomar el control de su espacio marÃtimo mediante un nuevo protocolo orientado a combatir la pesca ilegal extranjera en la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA). La medida apunta a reforzar la protección de los recursos pesqueros frente a la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada, una de las principales amenazas para la sostenibilidad del sector y para la economÃa vinculada al complejo pesquero nacional.
La normativa entró en vigencia a través de la Disposición N° 20/2026, impulsada por la SecretarÃa de Agricultura, GanaderÃa y Pesca del Ministerio de EconomÃa, mediante la SubsecretarÃa de Recursos Acuáticos y Pesca. El eje central del nuevo esquema es transformar criterios técnicos complejos en estándares operativos claros, verificables y aplicables en tiempo real.
Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de presunciones legales de pesca ilegal basadas en el comportamiento de los buques extranjeros. A partir de ahora, se considerará que una embarcación se encuentra realizando tareas de pesca cuando navegue a menos de 6 nudos y ejecute maniobras o cambios de rumbo compatibles con esa actividad dentro de la ZEEA, aun cuando no se detecte el arte de pesca de manera directa.
El protocolo pone especial atención sobre los buques poteros, especializados en la captura de calamar, una de las especies de mayor interés comercial y presión extractiva. En estos casos, la presunción de ilegalidad se activará si la nave se desplaza a 2 nudos o menos sin una justificación técnica válida, una medida que busca cerrar vacÃos habituales en los controles tradicionales.
El monitoreo se realizará mediante el Sistema Guardacostas de la Prefectura Naval Argentina, que integra información satelital, registros electrónicos y datos de navegación. Estos elementos podrán ser utilizados como evidencia objetiva para iniciar actuaciones y aplicar sanciones, fortaleciendo la capacidad de control del Estado en un área extensa y de difÃcil supervisión presencial.
Más allá del enfoque sancionatorio, la disposición incorpora garantÃas de debido proceso. Los capitanes de los buques alcanzados por las presunciones podrán presentar descargos y pruebas técnicas, como reportes meteorológicos adversos o partes de averÃa, que permitan justificar los movimientos registrados. De este modo, el esquema busca equilibrar firmeza en el control con reglas claras y previsibilidad jurÃdica.
La iniciativa se enmarca en el Principio Precautorio, que obliga a actuar de manera preventiva ante el riesgo de daños graves o irreversibles al ecosistema marino, aun cuando no exista certeza cientÃfica absoluta en el momento de la detección. Este criterio cobra relevancia en un contexto de creciente presión sobre los recursos pesqueros del Atlántico Sur y de expansión de flotas extranjeras en los lÃmites de la ZEEA.
El nuevo protocolo representa una señal polÃtica y operativa de mayor control y defensa de los recursos naturales del paÃs. Al reducir zonas grises en la fiscalización y apoyarse en tecnologÃa verificable, la Argentina busca desalentar prácticas ilegales que generan competencia desleal, pérdida de divisas y deterioro ambiental. En un escenario global donde la pesca ilegal sigue en aumento, el fortalecimiento del control marÃtimo se consolida como una condición necesaria para garantizar la sostenibilidad productiva y la soberanÃa económica a largo plazo.