Menos siembra y menor oferta: la papa busca recuperar valor tras un año de crisis
Tras un 2025 marcado por la sobreoferta y el derrumbe de precios, el cultivo de papa inicia un proceso de reordenamiento. La clave: sembrar menos, mejorar la eficiencia y recuperar el equilibrio del mercado.
Un recorte que busca equilibrio
Lejos de ser una señal negativa, la caÃda del área sembrada aparece como el primer paso hacia un reequilibrio del mercado. El ajuste, sin embargo, no fue uniforme en toda la región.
Los mayores recortes se registraron en General Pueyrredón (-19%), General Alvarado (-17%) y Balcarce (-16%). También hubo bajas en Tandil (-14%) y Benito Juárez (-13%), mientras que LoberÃa redujo un 5%.
La excepción fue Necochea, que aumentó su superficie un 32%, evidenciando movimientos internos dentro del mapa productivo. En tanto, Azul se mantuvo prácticamente sin cambios.
Clima adverso y menores rindes
A la reducción de superficie se sumó una campaña condicionada por el clima, que impactó de lleno en los rendimientos.
Las lluvias excesivas afectaron las papas tempranas, mientras que las intermedias y de estación no pudieron sembrarse en tiempo y forma. Luego, la falta de precipitaciones y los ciclos acortados complicaron a las tardÃas.
"El resultado es claro: vamos a tener menor producción total, lo que podrÃa traducirse en mejores precios", anticipó Pereyra.
Costos en alza y presión internacional
Pese a las señales positivas en la oferta, el frente económico sigue siendo un desafÃo. El sector enfrenta aumentos en combustibles, agroquÃmicos y fletes, además de dificultades para conseguir fertilizantes. A esto se suma un escenario global complejo, con mayor competencia en los mercados externos.
Brasil, histórico comprador de papas prefritas, redujo sus importaciones desde Argentina, mientras que Europa gana terreno con precios más bajos impulsados por la oferta de paÃses como China, India y Marruecos.
"El problema es global. No se soluciona solo con variables locales", advirtió el dirigente.
Cambio de lógica: producir menos, pero mejor
Más allá del contexto, el mensaje que surge desde el sector es claro: es necesario un cambio en la estrategia productiva. "Tenemos que sembrar menos para ganar más. No se puede producir sin tener asegurada la venta", remarcó Pereyra, quien insistió en evitar repetir los errores del pasado reciente.
El recuerdo de 2025, con grandes volúmenes de papa descartada, funciona como advertencia: "No podemos volver a tirar producción. Hay que ajustar la oferta a la demanda". En paralelo, el sector continúa avanzando en tecnologÃa, posicionándose a nivel global, pero con un nuevo enfoque: eficiencia y planificación.
Información para decidir
En este nuevo escenario, el relevamiento satelital se consolida como una herramienta clave. El objetivo es ampliar el monitoreo a todo el paÃs para conocer con precisión la superficie sembrada y el consumo, y asà ordenar la producción.
Además, el informe relevó 3.329,6 hectáreas de papa semilla en el sudeste bonaerense, un dato estratégico para proyectar la próxima campaña. Con menos superficie, menor producción y un mercado que busca recomponerse, el 2026 se perfila como un año bisagra para la actividad. El desafÃo está planteado: producir menos, pero producir mejor.