La chicharrita superó los niveles de 2025 y se expandió con más fuerza
El monitoreo nacional confirmó que en 2026 aumentaron las capturas respecto del año pasado, con un avance más temprano e intenso en el NOA, el NEA y el Centro Norte.
NEA: presión alta y sostenida
En el NEA, el 93% de las localidades relevadas registró detecciones y el 57% quedó dentro de la categorÃa de más de 100 adultos por trampa. Si bien el promedio de capturas en lotes con maÃz se mostró estable respecto del informe anterior, en torno de 308,15 por trampa, volvieron a destacarse focos muy intensos en Santiago del Estero, especialmente en Weisburd y QuimilÃ, con 1680 y 1610 adultos por trampa.
En el NEA la dinámica fue similar a la del NOA, con maÃces mayoritariamente en estadios reproductivos avanzados y con una presión poblacional que se instaló antes que en 2025. También allà se observó "un avance de sÃntomas asociados al achaparramiento en los lotes de maÃz, como estrÃas cloróticas, enrojecimiento foliar y senescencia anticipada", además de espigas de menor desarrollo y mal llenado en algunos hÃbridos.
Las demás regiones
Por su parte, el Litoral mostró un escenario intermedio, en el cual el 77% de las localidades monitoreadas registraron detecciones y el 37% presentó más de 100 adultos por trampa. El promedio regional subió de 165,76 a 190,04 adultos por trampa a pesar de que los sÃntomas foliares aparecieron en una proporción "considerablemente menor que en la zona endémica".
En el Centro Norte el 91% de las localidades registró presencia del insecto y en el 58% predominaron capturas superiores a 100 adultos por trampa. El promedio superó los 306,82 adultos por trampa y los máximos se observaron en Esperanza, Santa Fe, con 1512, y Monte del Rosario, Córdoba, con 1427. La diferencia con el norte fue que la incidencia de sÃntomas foliares se mantuvo mÃnima y sin impacto observado sobre el desarrollo de las espigas.
En contraste, en el Centro Sur siguió mostrando una situación bastante más contenida. Aunque hubo un leve incremento en la dinámica poblacional y el promedio subió hasta 14,68 chicharritas por trampa, el 48% de las localidades no registró detecciones.
Frente a este panorama, la Red insistió en sostener el monitoreo durante todo el año, incluso cuando gran parte de los maÃces tardÃos ya atraviesa estados reproductivos y presenta menor susceptibilidad. En ese sentido, señalaron que "es imprescindible mantener monitoreos activos y sistemáticos" y que el maÃz enfrenta "el desafÃo de implementar un Manejo Integrado de Plagas (MIP) más consciente, en el que el monitoreo se convierte en un elemento crÃtico y estratégico para la toma de decisiones".