Tucumán bajo vigilancia por la posible llegada de una plaga invasora de alto riesgo sanitario
El organismo nacional activó protocolos preventivos tras una denuncia en el sur de la capital provincial. Se trata de una de las plagas invasoras más peligrosas del mundo, con impacto ambiental y riesgos para la salud.
La eventual detección no es menor: el caracol gigante africano está catalogado como una de las especies invasoras más dañinas a nivel global. Su alta capacidad de reproducción, adaptabilidad y voracidad lo convierten en una amenaza tanto para la producción agrÃcola como para los ecosistemas nativos.
El caracol gigante africano está catalogado como una de las especies invasoras más dañinas a nivel global.
Además del impacto ambiental, el molusco representa un riesgo sanitario. Puede actuar como vector de parásitos que afectan a los humanos, especialmente a través de su baba, lo que obliga a extremar precauciones en caso de contacto.
En Argentina, los antecedentes más cercanos se registraron en la región del NEA. En 2024, en Misiones, se detectaron ejemplares que fueron eliminados mediante operativos de control, sumándose a registros previos en Puerto Iguazú y Corrientes. Estos episodios evidencian que, si bien la presencia es aún focalizada, existe un riesgo concreto de dispersión hacia otras regiones del paÃs.
En 2024, en Misiones, se detectaron ejemplares que fueron eliminados mediante operativos de control, sumándose a registros previos en Puerto Iguazú y Corrientes.
El principal factor de propagación es el traslado involuntario a través de plantas, macetas, materiales de construcción o vehÃculos. También influyeron prácticas como su uso como mascota o alimento en otros paÃses, lo que facilitó su expansión internacional.
Frente a este escenario, el SENASA insiste en la importancia de la detección temprana y la participación ciudadana. Recomienda no manipular los caracoles, evitar el contacto con su baba, no utilizar venenos y reportar cualquier sospecha a las autoridades sanitarias.
En caso de confirmarse su presencia en Tucumán, se avanzará con protocolos de erradicación manual y monitoreo intensivo, buscando contener el foco antes de que se transforme en una invasión de mayor escala.
Por el momento, la provincia se mantiene en estado de vigilancia, a la espera de los resultados de laboratorio que determinarán los próximos pasos en la estrategia sanitaria.