La soja ajustó área pero subió producción por mejores rindes
La campaña avanzó con fuertes demoras por las lluvias, pero los mayores rindes empujaron la producción de soja a 48,6 millones de toneladas a pesar de un recorte de 400.000 hectáreas.
Más allá de ese sostén productivo, en varias regiones comenzó a priorizarse la recolección de soja, lo que sumó otra razón a la demora del maÃz temprano. Esa jerarquización de las labores mostró que el ritmo de cosecha no depende solo del potencial de los cultivos, sino también de decisiones operativas que se vuelven inevitables cuando coinciden ventanas ajustadas, caminos complicados y lotes con problemas de transitabilidad.
El caso del girasol fue distinto, porque la cosecha siguió avanzando muy lentamente en el sur del área agrÃcola y ya cubrió el 91,3 % de la superficie apta, luego de un progreso intersemanal de apenas 1,4 puntos. A pesar de que las lluvias volvieron a trabar el secado de los lotes y dificultaron la circulación, el rendimiento promedio nacional se mantuvo en 23,6 quintales por hectárea y la producción fue sostenida en 6,4 millones de toneladas.
Además, el desempeño del girasol mostró una campaña con resultados relativamente estables en términos de rendimiento, aun cuando el tramo final quedó condicionado por el clima. El atraso respecto del ritmo habitual reflejó que el problema no estuvo tanto en el potencial del cultivo como en la imposibilidad de avanzar con normalidad sobre los lotes pendientes, sobre todo en las zonas del sur que todavÃa concentraban superficie sin levantar.
El sorgo granÃfero también avanzó con lentitud, de manera que la cosecha alcanzó el 18,5 % del área apta nacional, con un rinde promedio de 46,8 quintales por hectárea. Las demoras se concentraron especialmente en regiones como el Centro-Norte de Santa Fe y el Centro-Este de Entre RÃos, donde las lluvias siguieron frenando las tareas. Pese a eso, la mayor parte del cultivo transitó etapas finales de llenado de grano con una condición entre normal y excelente, por lo que la proyección se sostuvo en 2,9 millones de toneladas.
Las lluvias continuaron complicando la logÃstica y retrasando la cosecha, pero al mismo tiempo terminaron sosteniendo el potencial de varios cultivos, sobre todo en soja. AsÃ, en una campaña atravesada por contrastes, el factor climático siguió jugando un rol fundamental tanto en el cultivo como en la logÃstica.