300 mil hectáreas menos de trigo por el fuerte aumento de la urea
Advierten una caÃda del 17% en la intención de siembra, pese al interés de los productores por sostener el cultivo en las rotaciones.
Mientras los productores buscan mantener el cereal dentro de las rotaciones, los números económicos limitan esa decisión
En apenas un año, la relación urea/trigo pasó de 2,6 a 4,1, lo que significa que hoy se necesitan más de cuatro toneladas de trigo para adquirir una tonelada del fertilizante. Este salto responde al aumento del precio de la urea, que trepó de US$ 540 a casi US$ 890 por tonelada. El impacto es directo en los márgenes: con un rinde objetivo de 40 qq/ha y un precio estimado de US$ 217 por tonelada, el margen neto en campo propio se ubica en apenas US$ 65 por hectárea, mientras que en campo alquilado arroja una pérdida de US$ 128 por hectárea.
La relación urea/trigo pasó de 2,6 a 4,1, lo que significa que hoy se necesitan más de cuatro toneladas de trigo para adquirir una tonelada del fertilizante.
En este contexto, los rindes de indiferencia se vuelven exigentes: se necesitan 37 qq/ha en campo propio y 46 qq/ha en campos arrendados para no perder dinero, valores que pueden superar los 50 qq/ha en zonas más alejadas de los puertos.
El recorte de área no será uniforme. En localidades como Pergamino y Marcos Juárez se estiman caÃdas de hasta el 30%, mientras que en General Pinto rondarÃan el 20%. En Carlos Pellegrini, el ajuste serÃa menor, cercano al 10%, y en zonas como Bigand se intentarÃa sostener el área. Aun asÃ, el informe advierte que incluso quienes mantengan el cultivo podrÃan reducir la dosis de fertilización, lo que compromete los rendimientos y la rentabilidad futura.
El trigo cumple un rol estratégico tanto agronómico como financiero. Este 2026 se cumplen diez años desde que el cultivo recuperó protagonismo en la región núcleo, consolidándose junto a la soja y el maÃz. Además, permite generar ingresos en momentos clave del ciclo productivo, aportando liquidez en un contexto de márgenes ajustados. Sin embargo, el esquema actual plantea un dilema: sostener el cultivo implica asumir mayores riesgos económicos, especialmente en campos alquilados, donde se concentra cerca del 70% de la producción.
El informe también alerta sobre la campaña gruesa. La cosecha de soja avanza apenas sobre el 43% del área, marcando el mayor atraso de la última década. A esta altura del año, el progreso deberÃa rondar el 80%. Las condiciones climáticas complicaron las labores y afectan la calidad de los granos. En zonas como Cañada de Gómez y Acebal se reportan altos niveles de humedad, presencia de granos dañados, brotados y pérdidas por desgrane, lo que genera descuentos comerciales significativos.
La cosecha de soja avanza apenas sobre el 43% del área, marcando el mayor atraso de la última década
Tras un abril marcado por lluvias intensas -con un promedio de 121 mm, muy por encima de lo habitual- el escenario podrÃa cambiar en los próximos dÃas. Según el consultor Elorriaga, se espera el ingreso de aire más frÃo y seco, lo que traerÃa estabilidad y permitirÃa retomar la cosecha. No obstante, este cambio también podrÃa traer las primeras heladas del otoño, especialmente hacia el sudoeste de la región núcleo.