Preocupación por casos de una fiebre silenciosa y poco frecuente transmitida por el ganado
Autoridades sanitarias y el Colegio de Médicos Veterinarios advierten sobre nuevos contagios en zonas rurales. La enfermedad zoonótica, vinculada a la actividad ganadera, vuelve a poner en foco la bioseguridad y el riesgo ocupacional.
Los casos corresponden mayormente a trabajadores rurales y profesionales veterinarios que tuvieron contacto directo con animales.
Una enfermedad silenciosa pero persistente La Fiebre Q es causada por la bacteria Coxiella burnetii, un agente con alta resistencia en el ambiente y distribución global. Afecta principalmente a bovinos, ovinos y caprinos, que en la mayorÃa de los casos no presentan sÃntomas, lo que dificulta su detección en los establecimientos productivos. No obstante, los animales pueden eliminar la bacteria a través de fluidos de parto, placentas, leche, orina y heces, convirtiéndose en una fuente de contagio para los humanos. Esta caracterÃstica la transforma en una enfermedad silenciosa, pero con alto potencial de dispersión.
Afecta principalmente a bovinos, ovinos y caprinos, que en la mayorÃa de los casos no presentan sÃntomas, lo que dificulta su detección en los establecimientos productivos
VÃas de transmisión y exposición
La principal vÃa de contagio es la inhalación de partÃculas contaminadas en el aire, especialmente en entornos donde se manipulan animales o materiales biológicos. Situaciones como partos, abortos, cesáreas a campo o tareas en frigorÃficos representan momentos de alto riesgo. Un aspecto relevante es que la transmisión entre personas es extremadamente rara, por lo que el foco de prevención está puesto en el vÃnculo con el ambiente productivo y los animales.
Manifestaciones clÃnicas y dificultades de diagnóstico
En humanos, la enfermedad puede presentarse de forma aguda con fiebre alta, dolor de cabeza intenso, fatiga y cuadros respiratorios, similares a una neumonÃa atÃpica. En algunos casos puede evolucionar hacia complicaciones como hepatitis o, en su forma crónica, endocarditis. Los especialistas advierten que hasta el 50% de los casos pueden ser asintomáticos, lo que complica su detección y favorece la subnotificación, especialmente en zonas rurales.
En humanos, la enfermedad puede presentarse de forma aguda con fiebre alta, dolor de cabeza intenso, fatiga y cuadros respiratorios, similares a una neumonÃa atÃpica.
Riesgo ocupacional y medidas de prevención El brote pone en evidencia el riesgo ocupacional en actividades agropecuarias. Los grupos más expuestos incluyen veterinarios, trabajadores rurales, operarios de frigorÃficos y técnicos vinculados a la producción animal. Desde el CMVER se insiste en la necesidad de extremar las medidas de bioseguridad, con énfasis en el uso de elementos de protección personal, el manejo adecuado de residuos biológicos y la desinfección rigurosa de instalaciones y equipos. También se recomienda minimizar la exposición a polvo en ambientes potencialmente contaminados, considerando que la bacteria puede sobrevivir largos perÃodos y dispersarse por el viento.