Las entidades de aviación agrÃcola de América alertan sobre los desafÃos que genera el avance de los drones pulverizadores
Las organizaciones aeroagrÃcolas del continente advirtieron sobre los riesgos del crecimiento desregulado de drones pulverizadores en el espacio aéreo rural. Reclamaron marcos regulatorios modernos y medidas que garanticen una convivencia segura.
A través de un comunicado, las entidades señalaron que el objetivo del planteo es contribuir al fortalecimiento de la seguridad operacional, la responsabilidad profesional, la trazabilidad de las aplicaciones y la convivencia segura entre las distintas tecnologÃas que operan en el espacio aéreo rural.
Las entidades señalaron que el objetivo del planteo es contribuir al fortalecimiento de la seguridad operacional, la responsabilidad profesional, la trazabilidad de las aplicaciones y la convivencia segura entre las distintas tecnologÃas que operan en el espacio aéreo rural.
En ese sentido, reconocieron el valor y el potencial que aportan los vehÃculos aéreos no tripulados (VANT) al sector agropecuario y destacaron el crecimiento de operadores profesionales de drones agrÃcolas en distintos paÃses de la región. Sin embargo, advirtieron que la incorporación de estas tecnologÃas debe desarrollarse bajo criterios adecuados de seguridad operacional, coordinación aérea y respeto por las normativas vigentes en cada paÃs. Las organizaciones remarcaron que el espacio aéreo rural presenta actualmente una elevada complejidad operativa y señalaron que la rápida expansión de drones pulverizadores, en algunos casos operados sin la capacitación ni las habilitaciones correspondientes, incrementa los riesgos para la seguridad aérea. Según indicaron, la operación simultánea de aeronaves tripuladas y no tripuladas a baja altura exige mecanismos efectivos de coordinación, identificación y control que permitan minimizar riesgos y favorecer una convivencia segura y eficiente entre las distintas tecnologÃas aplicadas al trabajo aéreo.
El espacio aéreo rural presenta actualmente una elevada complejidad operativa y señalaron que la rápida expansión de drones pulverizadores, en algunos casos operados sin la capacitación ni las habilitaciones correspondientes, incrementa los riesgos para la seguridad aérea.
Asimismo, recordaron que las aeronaves agrÃcolas tripuladas realizan sus tareas a escasos metros del suelo y a altas velocidades, en condiciones dinámicas y de alta demanda operativa, por lo que consideran indispensable establecer protocolos claros de coordinación y operación durante las aplicaciones aéreas. Las entidades también subrayaron que el crecimiento tecnológico y comercial de los drones agrÃcolas debe estar acompañado por normas modernas, controles adecuados y criterios armonizados que permitan una integración segura, profesional y sustentable dentro del sistema aeronáutico. Las organizaciones instaron a las autoridades aeronáuticas y regulatorias de cada paÃs a avanzar en una serie de medidas orientadas a fortalecer la integración ordenada de estas tecnologÃas.
Entre las principales propuestas, reclamaron actualizar los marcos regulatorios para la operación de drones pulverizadores, promover sistemas de licencias, certificaciones y seguros adecuados para los operadores, implementar mecanismos de identificación y trazabilidad electrónica de drones y establecer protocolos claros de coordinación en espacios aéreos de baja altitud.
Las organizaciones instaron a las autoridades aeronáuticas y regulatorias de cada paÃs a avanzar en una serie de medidas orientadas a fortalecer la integración ordenada de estas tecnologÃas
Además, pidieron intensificar los controles sobre operaciones ilegales o irregulares con el objetivo de resguardar la seguridad operacional. Otro de los puntos destacados del documento fue la necesidad de impulsar campañas de concientización dirigidas a productores y operadores para promover prácticas responsables, profesionalizar la actividad y fomentar contrataciones dentro de marcos formales y regulados. Las entidades consideraron que una integración tecnológica responsable requiere reglas claras, capacitación, coordinación institucional y una visión compartida entre todos los actores involucrados en el sector agroaéreo.
Finalmente, hicieron un llamado a profundizar el trabajo conjunto entre el sector público y privado para garantizar una convivencia segura, ordenada, moderna e innovadora entre aeronaves tripuladas y no tripuladas, en un contexto en el que la campaña agrÃcola 2026 aparece como un nuevo desafÃo para la seguridad aérea y operacional en toda la región.