CientÃficos argentinos desarrollan una papa más resistente a la sequÃa y al calor
Investigadores de la FAUBA lograron un avance biotecnológico que mejora el desempeño del cultivo bajo condiciones de estrés hÃdrico. El desarrollo derivó en una patente internacional y podrÃa aplicarse a otras especies agrÃcolas.
Permitió incrementar hasta un 12% el rendimiento de la papa en situaciones de estrés hÃdrico y altas temperaturas, dos de los factores que más afectan la productividad de los cultivos.
A partir de la identificación y modificación de determinados genes, los investigadores lograron que las plantas mantengan niveles más elevados de fotosÃntesis cuando enfrentan condiciones adversas de disponibilidad hÃdrica, mejorando asà su desempeño productivo. "La papa sigue siendo un pilar fundamental para la seguridad alimentaria y también para el progreso económico global. Es un cultivo estratégico porque permite pensar respuestas concretas frente al hambre y, al mismo tiempo, generar innovación aplicada al sistema agroalimentario", destacó Deborah Rondanini.
Según explicó la investigadora, la papa fue utilizada como cultivo modelo para comprender procesos biológicos que luego podrÃan trasladarse a otras especies de importancia económica. "Al identificar lo que nosotros llamamos genes blancos, que son los que gobiernan ciertas respuestas de las plantas, podemos diseñar nuevas herramientas biotecnológicas para desarrollar cultivos más resilientes frente a los estreses ambientales", señaló. El alcance del proyecto no se limita al ámbito cientÃfico. El desarrollo dio lugar a una patente internacional generada en conjunto con el CONICET, lo que abre nuevas oportunidades de transferencia tecnológica hacia el sector productivo y potenciales aplicaciones comerciales vinculadas con una agricultura más sostenible.
"Al identificar lo que nosotros llamamos genes blancos, que son los que gobiernan ciertas respuestas de las plantas, podemos diseñar nuevas herramientas biotecnológicas para desarrollar cultivos más resilientes frente a los estreses ambientales"
Rondanini remarcó además que la investigación permitió avanzar en el conocimiento de los mecanismos biológicos que regulan la respuesta de las plantas ante condiciones ambientales adversas. "La transgénesis fue para nosotros una vÃa de conocimiento porque nos permitió entender qué genes participan en respuestas clave de la planta. A partir de ese conocimiento, podemos pensar herramientas de edición génica menos resistidas socialmente y con enorme potencial para mejorar cultivos como papa, tomate o soja en escenarios de mayor exigencia climática", afirmó.
La difusión de este avance coincide con una fecha que busca poner en valor el papel de la papa en la alimentación mundial. Con más de 5.000 variedades registradas, este cultivo constituye una de las principales fuentes de alimento para miles de millones de personas y desempeña un rol clave en la generación de empleo y desarrollo regional, especialmente entre agricultores familiares y pequeñas economÃas rurales. En un contexto marcado por la necesidad de producir más alimentos con menores recursos y bajo condiciones climáticas cada vez más exigentes, los investigadores sostienen que este tipo de innovaciones podrÃan convertirse en herramientas fundamentales para garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los sistemas productivos.