El Gobierno flexibiliza el sistema de actualización de criterios para innovaciones biotecnológicas
Mediante una resolución conjunta, Agricultura y Producción derogaron una norma vigente desde 2001 que condicionaba la actualización de las directrices de patentabilidad. La medida busca otorgar mayor autonomÃa al INPI y agilizar los procesos vinculados a la propiedad intelectual.
Según argumenta el Gobierno, el esquema vigente generaba una instancia administrativa adicional que complejizaba y ralentizaba la actualización de los criterios técnicos utilizados para evaluar solicitudes de patentes, especialmente en áreas vinculadas con la biotecnologÃa, la innovación genética y los desarrollos agroindustriales. La resolución sostiene que esas exigencias introducÃan "rigideces" que dificultaban la adaptación de las directrices a los avances cientÃficos, tecnológicos y jurÃdicos producidos tanto en Argentina como en el ámbito internacional. Además, se destaca que el objetivo original de la norma ya habÃa sido cumplido, dado que las directrices de patentamiento encomendadas en 2001 fueron elaboradas y aprobadas por el INPI mediante la Resolución 243 de 2003, permaneciendo vigentes desde entonces.
El esquema vigente generaba una instancia administrativa adicional que complejizaba y ralentizaba la actualización de los criterios técnicos utilizados para evaluar solicitudes de patentes, especialmente en áreas vinculadas con la biotecnologÃa, la innovación genética y los desarrollos agroindustriales.
En ese contexto, el Ejecutivo considera que la permanencia de la resolución conjunta resultaba innecesaria y que la actualización de las directrices técnicas debe quedar bajo la órbita del organismo especializado, sin requerir validaciones adicionales de otras dependencias del Estado. La medida también se fundamenta en las facultades otorgadas al INPI por la Ley de Patentes N.º 24.481, que reconoce al organismo la capacidad de emitir directivas para su funcionamiento y definir criterios técnicos de evaluación.
Desde el Gobierno sostienen que la derogación permitirá fortalecer la capacidad institucional del instituto, facilitando la adopción de criterios más dinámicos, flexibles y alineados con los estándares internacionales de propiedad industrial. Para los sectores vinculados a la innovación tecnológica, la biotecnologÃa, el mejoramiento genético vegetal y el desarrollo agroindustrial, la decisión podrÃa traducirse en una mayor previsibilidad regulatoria y en procesos más ágiles para la evaluación de solicitudes de patentes.
La derogación permitirá fortalecer la capacidad institucional del instituto, facilitando la adopción de criterios más dinámicos, flexibles y alineados con los estándares internacionales de propiedad industrial.
La resolución entró en vigencia este 11 de junio, tras su publicación en el BoletÃn Oficial, y fue comunicada formalmente al INPI, INASE, SENASA e INTA, organismos que habÃan participado históricamente en el esquema creado en 2001.
Con esta medida, el Gobierno profundiza su estrategia de simplificación administrativa y reducción de estructuras regulatorias, buscando acelerar los procesos vinculados a la innovación y la protección de la propiedad intelectual en sectores considerados estratégicos para el desarrollo productivo del paÃs.