Congreso 2012

Ferrero: “Juntos, seguiremos construyendo”

El presidente de CRA, Rubén Ferrero, fue el encargado de cerrar el Congreso Nacional 2012 desarrollado en la ciudad de Buenos Aires en el Hilton Hotel. Trascribimos sus conclusiones del Congreso.

Hemos estado hablando de que construir desde la pertenencia significa dirigirse hacia el futuro desde un lugar en el que se experimente “ser parte de”.

Cuando “se es parte de” una institución, el compromiso es la forma de manifestar esa pertenencia y de hacerla concreta y vital. De ahí que la participación sea otro aspecto de la pertenencia.

En el encuentro de hoy no sólo celebramos las cosas comunes, aquellas que nos unen, sino que también buscamos la integración de lo diferente a través de la reflexión, el debate y el análisis de las distintas perspectivas. Porque la cultura de la participación respeta el ser y el pensar de cada uno pero lo subordina al estar juntos, permitiendo así evolucionar a todos.

El Congreso de CRA es un importante espacio de análisis, debate y reflexión  donde se encuentran dirigentes agropecuarios de todo el país, miembros de las cadenas agropecuarias, políticos, representantes de las cámaras empresarias, inspirados con las exposiciones de expertos en materia de educación, economía, medio ambiente y política.

En esta Argentina de hoy, que nos duele mucho más de lo que nos satisface, nos tenemos a nosotros mismos como “partes de”. Cada uno de nosotros añade valor y es una pieza clave en la construcción colectiva de un futuro común y de los caminos para avanzar hacia ese futuro. En “nosotros” como “partes de” están la inquietud, la voluntad, la fuerza. Y en la sinergia que genera la participación está la posibilidad del cambio.

Para ello, centramos nuestro eje principal en la inversión a largo plazo más importante: la educación. Debemos educar con vistas al futuro, en un contexto en el que la conectividad digital hace que el aprendizaje no esté limitado por el acceso físico, brindando oportunidades a todas las escuelas, sin importar su localización geográfica. Debemos prepararnos para el mundo que viene. Formar profesionales íntegros,  personas de bien.

La nueva configuración mundial nos obliga a tener una visión integral de la importancia del agua, el medio ambiente, los sistemas productivos y la energía.

El agua es un recurso estratégico y escaso. Las necesidades comunes de la gestión de dicho recurso, con adecuados incentivos, son una oportunidad para construir capital social basal e incremental en cientos de comunidades argentinas, dejando las bases para una evolución superadora.

Por su parte, la energía es un recurso indispensable para el desarrollo de cualquier nación. El sector energético nacional se encuentra en una situación de deterioro acelerado, su tratamiento eficaz es impostergable, y por lo tanto requiere una focalización del problema por parte de toda la sociedad.

La situación económica actual puede sintetizarse en grandes desequilibrios macroeconómicos que afectan día a día la vida de los ciudadanos. La inflación, el gasto público creciente, la caída en la inversión de largo plazo, y el avance de los controles por parte del Estado, son fieles reflejos del deterioro de la economía y de la necesidad inminente de un cambio de rumbo.

En este marco, si se desea alcanzar un crecimiento equilibrado y sustentable, es necesario implementar un régimen tributario adecuado y previsible, que incentive la inversión productiva.

Nuestra capacidad de producir alimentos, en un mundo que los demanda de manera creciente, nos ubica sin dudas en una posición privilegiada. El viejo conflicto, entre la agricultura y la industria encontró una síntesis superadora en nuestra propia realidad, hoy el sector agropecuario se convirtió en la matriz de un nuevo país industrial.

El sector agropecuario expresa modernidad y productividad, somos líderes en vanguardia tecnológica. Los productores debemos trabajar para consolidar la imagen favorable que nuestros esfuerzos merecen.

Los tiempos difíciles también actúan como disparadores y nos invitan a perseverar en el esfuerzo. Pensemos en nuestros padres, en nuestros abuelos, que también desafiaron la adversidad: nosotros estamos acá porque ellos no se resignaron.

Se trata de respetar el origen y estar interpelados por el futuro. Es reconocer el pasado, encarnar el presente y movernos hacia un futuro que construiremos en común.

¡Gracias por participar y ser parte del Movimiento Rural Confederado!