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La FARM acerca de la situación de la aftosa en la región

Tras varios años de esfuerzo de una alianza público-­-privada pensada para controlar y erradicar la Fiebre Aftosa en los países de la región, se hace imperiosa la necesidad de revisar las acciones, metodologías y roles institucionales, dadas las sucesivas re-­- emergencias de esta enfermedad, que nos convoca al replanteamiento de metas con indicadores y objetivos que sean verificables. Además, resulta indispensable hacer un seguimiento constante del cumplimiento de dichos objetivos, a través de una auditoría y un control sostenido.

El Plan Hemisférico para la Erradicación de la Fiebre Aftosa (PHEFA) fijó metas y zonas para los países de la región, con el objeto de, al año 2020, lograr el control de la fiebre aftosa en territorio sudamericano.

Avanzar hacia esas metas exige una estrecha, firme y transparente participación de los sistemas sanitarios de cada país, así como una responsable contribución de los organismos regionales e internacionales en la articulación de dichas acciones. Y, desde el punto de vista político y económico, es menester garantizar los recursos y fidelidad de la información, circunstancias indispensables para la toma de decisiones.

Nuestros países tienen una valiosa experiencia -­-aunque dolorosa-­- adquirida durante la epidemia ocurrida en los años 2000/2001, pues ella marcó la señal de alerta de la imperiosa necesidad de un tratamiento regional si se buscan lograr objetivos mancomunados.

Lo ocurrido hace poco en Colombia ha provocado una seria afectación a la credibilidad y previsibilidad de la situación sanitaria regional, puesto que se demostró la escasa y tardía gestión de los datos, que ocasionó la rápida difusión de la enfermedad por todo el territorio del país, y ha sembrado dudas sobre la eficacia del servicio colombiano.

Si bien en la región se están proponiendo cambios sustantivos, como el levantamiento de la vacunación para obtener estatus de país libre sin vacunación, consideramos que no se ha evaluado objetivamente la factibilidad técnica, el costo/beneficio y el impacto sanitario en todos los países sudamericanos.


Estamos seguros de que el sector productivo comparte el deseo de alcanzar dichas metas. No obstante, exigimos a los servicios oficiales y a los organismos internacionales involucrados que la información técnica científica sea transparente y verificable para poder analizar en profundidad los riesgos, beneficios y pérdidas, cuyo diagnóstico permita desarrollar una línea base con indicadores confiables, en base de los cuales se puedan implementar medidas de mitigación apropiadas para prevenir futuras consecuencias nefastas, como las recurrentes en las re-­- emergencias de fiebre aftosa.

Reafirmamos la importancia de la participación del sector privado como protagonista en estos programas. Es más, reclamamos una mayor representatividad en el proceso decisorio, ya que los resultados a la fecha denotan limitaciones de las organizaciones nacionales y regionales. Las experiencias vividas, caracterizadas por decisiones políticas sin sustento técnico y económico, han sido reprochables, por lo que insistimos en un análisis técnico/científico/económico del más alto nivel para la definición de las necesidades planteadas.

Confederaciones Rurales Argentinas Sociedad Rural Argentina

Confederación Nacional de Agricultura y Ganadería de Brasil Sociedad Rural Brasilera

Sociedad Nacional de Agricultura - Chile Asociación Rural del Paraguay Asociación Rural del Uruguay Federación Rural - Uruguay

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