Antes de la esquila, SENASA refuerza las medidas para prevenir la sarnaEn el inicio de la temporada de esquila, SENASA recordó las medidas de prevención, detección temprana y control para evitar la propagación de la sarna ovina, una de las principales enfermedades que afectan a las majadas de la Patagonia.
La sarna ovina continúa siendo una de las enfermedades de mayor impacto productivo para la ganadería de la Patagonia, por lo que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) instó a los productores a reforzar las medidas de prevención y control durante la temporada de esquila, un momento clave para detectar tempranamente la enfermedad y evitar su propagación. Si bien Santa Cruz y Tierra del Fuego mantienen el estatus de provincias libres de esta ectoparasitosis y Chubut continúa trabajando para conservar esa condición, la enfermedad sigue siendo una de las principales preocupaciones sanitarias en Río Negro, Neuquén, Buenos Aires y algunos departamentos chubutenses.
El organismo sanitario explicó que la esquila representa una oportunidad estratégica para revisar la totalidad de la majada, ya que todos los animales son reunidos en un mismo lugar. Entre los signos clínicos más frecuentes de la sarna ovina se encuentran la caída de lana, la formación de costras, el intenso prurito y cambios en el comportamiento de los animales, como rascado constante, mordidas sobre el cuerpo, patadas o estados de inquietud.
Para una detección precoz, SENASA recomienda inspeccionar las majadas al menos dos veces por año. La revisión debe comenzar con la observación del comportamiento de los animales desde el potrero o corral y, ante cualquier sospecha, continuar con un examen individual. Entre los primeros indicios de la enfermedad figura la aparición de pequeñas vesículas o "granitos", rodeados por una coloración verdosa azulada en la piel. En estadios más avanzados pueden observarse zonas sin lana, costras amarillentas, endurecimiento de la piel e incluso la presencia de ácaros en fosas nasales, la región perianal y los espacios interdigitales.
Entre los primeros indicios de la enfermedad figura la aparición de pequeñas vesículas o "granitos", rodeados por una coloración verdosa azulada en la piel.
Desinfección de la indumentaria y herramientas
Además de la revisión sanitaria, el organismo recordó que la esquila exige extremar los cuidados para impedir la transmisión de la sarna y de otras ectoparasitosis mediante la ropa de trabajo y los implementos utilizados. Como medida preventiva, indicó que toda la indumentaria debe desinfectarse antes de comenzar las tareas mediante aspersión con una solución de cipermetrina al 20% (1 mililitro por litro de agua), respetando estrictamente las instrucciones del fabricante. Posteriormente, las prendas deben enjuagarse dos veces y lavarse por separado, utilizando abundante agua caliente (al menos 60 °C) y detergente para eliminar completamente los restos del desinfectante. Finalmente, se recomienda dejarlas secar al aire libre.
Qué hacer ante un caso positivo
En caso de detectar animales con signos compatibles con sarna, SENASA indicó que el productor debe notificar de inmediato al organismo, ya sea a través de los canales oficiales o de la oficina local más cercana. El tratamiento debe abarcar al 100% de la majada y realizarse únicamente con productos autorizados. Según recordó el organismo, el único método actualmente reconocido para erradicar la enfermedad es el baño por inmersión, procedimiento que debe efectuarse bajo la supervisión de un veterinario oficial del SENASA, contemplando la correcta cubicación del baño, la reposición del producto y el refuerzo de la solución durante todo el tratamiento.
El único método actualmente reconocido para erradicar la enfermedad es el baño por inmersión, procedimiento que debe efectuarse bajo la supervisión de un veterinario oficial del SENASA
Finalmente, el organismo recomendó revisar periódicamente los alambrados perimetrales para evitar el ingreso de animales que puedan actuar como portadores de esta ectoparasitosis y comprometer la sanidad del establecimiento.
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La sarna ovina continúa siendo una de las enfermedades de mayor impacto productivo para la ganadería de la Patagonia, por lo que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) instó a los productores a reforzar las medidas de prevención y control durante la temporada de esquila, un momento clave para detectar tempranamente la enfermedad y evitar su propagación. Si bien Santa Cruz y Tierra del Fuego mantienen el estatus de provincias libres de esta ectoparasitosis y Chubut continúa trabajando para conservar esa condición, la enfermedad sigue siendo una de las principales preocupaciones sanitarias en Río Negro, Neuquén, Buenos Aires y algunos departamentos chubutenses.
El organismo sanitario explicó que la esquila representa una oportunidad estratégica para revisar la totalidad de la majada, ya que todos los animales son reunidos en un mismo lugar. Entre los signos clínicos más frecuentes de la sarna ovina se encuentran la caída de lana, la formación de costras, el intenso prurito y cambios en el comportamiento de los animales, como rascado constante, mordidas sobre el cuerpo, patadas o estados de inquietud.
Para una detección precoz, SENASA recomienda inspeccionar las majadas al menos dos veces por año. La revisión debe comenzar con la observación del comportamiento de los animales desde el potrero o corral y, ante cualquier sospecha, continuar con un examen individual. Entre los primeros indicios de la enfermedad figura la aparición de pequeñas vesículas o "granitos", rodeados por una coloración verdosa azulada en la piel. En estadios más avanzados pueden observarse zonas sin lana, costras amarillentas, endurecimiento de la piel e incluso la presencia de ácaros en fosas nasales, la región perianal y los espacios interdigitales.
Entre los primeros indicios de la enfermedad figura la aparición de pequeñas vesículas o "granitos", rodeados por una coloración verdosa azulada en la piel.
Desinfección de la indumentaria y herramientas
Además de la revisión sanitaria, el organismo recordó que la esquila exige extremar los cuidados para impedir la transmisión de la sarna y de otras ectoparasitosis mediante la ropa de trabajo y los implementos utilizados. Como medida preventiva, indicó que toda la indumentaria debe desinfectarse antes de comenzar las tareas mediante aspersión con una solución de cipermetrina al 20% (1 mililitro por litro de agua), respetando estrictamente las instrucciones del fabricante. Posteriormente, las prendas deben enjuagarse dos veces y lavarse por separado, utilizando abundante agua caliente (al menos 60 °C) y detergente para eliminar completamente los restos del desinfectante. Finalmente, se recomienda dejarlas secar al aire libre.
Qué hacer ante un caso positivo
En caso de detectar animales con signos compatibles con sarna, SENASA indicó que el productor debe notificar de inmediato al organismo, ya sea a través de los canales oficiales o de la oficina local más cercana. El tratamiento debe abarcar al 100% de la majada y realizarse únicamente con productos autorizados. Según recordó el organismo, el único método actualmente reconocido para erradicar la enfermedad es el baño por inmersión, procedimiento que debe efectuarse bajo la supervisión de un veterinario oficial del SENASA, contemplando la correcta cubicación del baño, la reposición del producto y el refuerzo de la solución durante todo el tratamiento.
El único método actualmente reconocido para erradicar la enfermedad es el baño por inmersión, procedimiento que debe efectuarse bajo la supervisión de un veterinario oficial del SENASA
Finalmente, el organismo recomendó revisar periódicamente los alambrados perimetrales para evitar el ingreso de animales que puedan actuar como portadores de esta ectoparasitosis y comprometer la sanidad del establecimiento.
