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El transporte de cargas volvió a encarecerse, pero el combustible no lideró la suba

El índice avanzó 2,25% en julio y acumuló casi 25% durante los primeros siete meses de 2026. Sin embargo, el combustible se mantuvo sin cambios, pero siguió presionando.


De acuerdo con el último informe de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) el Índice de Costos de Transporte subió un 2,25% en julio. Este resultado quedó por debajo del 2,42% anotado en abril y muy lejos del salto de 10,15% registrado en marzo, el mayor avance mensual de los últimos dos años, el cual estuvo relacionado principalmente con el ajuste de 24,7% aplicado al gasoil.


De esta manera la variación interanual llegó a 44,38%, por encima del registro correspondiente al mismo período de 2025, cuando el incremento había alcanzado 18,6%. Además, la medición reflejó una leve aceleración frente a mayo y junio, que habían avanzado en 1,91% y 1,81% respectivamente.

En julio, las tarifas viales treparon 18,3% y se convirtieron en el componente con mayor incidencia. La suba respondió a nuevas actualizaciones en los corredores nacionales y en los accesos a la Ciudad de Buenos Aires, y fue la tercera de magnitud en lo que va del año.

También se encarecieron los lubricantes, con un avance de 4,84%, y los gastos generales, con 4,14%. En este último caso, el movimiento incorporó modificaciones en los valores mayoristas de distintos servicios.

El personal de conducción aumentó 3,23% debido a la entrada en vigencia de la quinta cuota del convenio colectivo de trabajo 40/89. La recomposición salarial también repercutió en las reparaciones, que se elevaron 1,28%.

Por su parte, los costos financieros crecieron 2,16%; los neumáticos, 1,83%; los seguros, 0,62%; y el material rodante, 0,29%. Patentes y tasas no tuvieron modificaciones porque sus variaciones se computan anualmente.

Aunque no presentó modificaciones durante el mes, el principal insumo de la actividad acumuló un encarecimiento de 33,88% desde enero y de 67,54% frente a julio de 2025. Su valor pasó de $17,59 por litro a comienzos de 2017 a $2.411,757 en la última medición.

La estabilidad estuvo asociada a la extensión del "buffer" y a una nueva postergación de la actualización plena de los impuestos sobre los combustibles. Para las empresas transportistas, el panorama siguió condicionado por los precios, el deterioro de la infraestructura vial y las señales de menor dinamismo en la economía real.

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