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El trigo completó la siembra y renovó las expectativas productivas

La implantación alcanzó las 6,5 millones de hectáreas proyectadas, mientras que el 90,8% de la superficie presentó una condición hídrica adecuada u óptima.

El cereal avanzó favorablemente durante las últimas semanas y el 76,4% de los lotes ya transitó desde macollaje en adelante. Incluso, en el NOA se relevaron los primeros cuadros que comenzaron la etapa de llenado de grano.

De acuerdo con el relevamiento realizado por la Bolsa de Cereales, las tareas se dieron por concluidas, pese a que todavía quedaron algunos planteos aislados por implantar en el sur del área agrícola. Sin embargo, esos casos no modificarían la estimación vigente.

La falta de condiciones apropiadas en los suelos limitó durante toda la ventana la posibilidad de ampliar la superficie destinada al cultivo. Aun así, la recuperación de las reservas hídricas en el perfil mejoró el escenario y elevó las perspectivas para el desarrollo de la campaña.

El maíz recuperó el ritmo de cosecha

Las mejores condiciones ambientales permitieron acelerar la recolección del cereal, que llegó al 88% del área apta a escala nacional. El progreso semanal fue de 6,7 puntos porcentuales, luego de varios días favorables para ingresar a los campos.

El avance permitió trabajar sobre parcelas que permanecían demoradas por sus elevados contenidos de humedad. De esta manera, hasta el momento, el rendimiento promedio nacional se ubicó en 78 quintales por hectárea y continuó en línea con las previsiones.

Pese a la recuperación, las labores todavía registraron un retraso de 9,2 puntos porcentuales frente a la campaña anterior. Los principales remanentes se concentraron en el sudoeste de Buenos Aires, el sur de La Pampa y el sudeste bonaerense. Con los resultados obtenidos hasta ahora, la entidad mantuvo en 64 millones de toneladas su proyección de producción nacional para el ciclo 2025/26.

El sorgo cerró con rindes superiores al promedio

La cosecha de sorgo granífero se dio por finalizada a nivel nacional, aunque aún permanecieron algunos lotes puntuales por recolectar. Esa superficie pendiente no generaría modificaciones en el volumen calculado.

El rinde medio alcanzó los 40,7 quintales por hectárea, por encima de los 35,4 quintales registrados, en promedio, durante las últimas cinco campañas. Con ese desempeño, la producción argentina fue estimada en 2,8 millones de toneladas.

El Centro-Norte de Córdoba encabezó los resultados regionales, con 56,5 quintales por hectárea. Detrás se ubicaron el Núcleo Sur, con 53,9 quintales, y el Núcleo Norte, con 53,3 quintales por hectárea.

El girasol mantuvo su adelanto

En paralelo, la implantación de la oleaginosa cubrió el 16,7% de los 3 millones de hectáreas proyectados para la campaña 2026/27, tras sumar 2,6 puntos porcentuales durante la última semana. El ritmo de trabajo se desaceleró luego de las lluvias registradas en el NEA, aunque permaneció 3,8 puntos porcentuales por encima del promedio de los últimos cinco ciclos y superó en 5,4 puntos el avance histórico.

Los planteos ya emergidos lograron formaciones homogéneas y la ausencia de precipitaciones durante las últimas semanas en el sur del área agrícola favoreció una recuperación progresiva de la capa superficial, de cara al inicio de las tareas previsto para el próximo mes y medio.

Las buenas reservas hídricas fortalecieron el potencial del trigo, mientras que el maíz logró recuperar ritmo y el sorgo cerró con rindes superiores al promedio. A la vez, el adelanto del girasol y la mejora de los suelos en el sur aportaron perspectivas alentadoras para el nuevo ciclo, que dependerá de la evolución de las lluvias y de las condiciones para completar las labores pendientes.

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